Un día cualquiera me perdí en mis pensamientos y decidí dejar de escribir. Pensé que tal vez las cosas pasaban por algo en específico y que como todo en esta vida, que yo escribiera, debía terminar. Hace unos meses, varias personas y situaciones fueron recordándome lo mucho que amo crear historias y plasmar mis dramas en papel; más importante aun, el por qué lo hago.

Por un tiempo, creí ciegamente que era una forma de escapar de la realidad. Hoy, puedo decir que es la mejor forma que encuentro para enfrentarme a ella.

Muchas veces me soñé compartiendo todo lo que pasa por mi imaginación, lo que nunca pensé, es la hermosa sensación de ver llegar algo inesperado. Cuando creas algo, el primer sentimiento es miedo, debajo de él encontramos el orgullo y si buscamos más a fondo, la pasión por la que hacemos lo que hacemos.

Esta soy yo. Llena de sueños, miedos y pasión; y si algo he aprendido en este tiempo es que las cosas pasan, no nos pasan. Está en mí decidir que hacer con lo que ocurre. Escribo.

¡Gracias Kukis por hacer de mi sueño algo inesperado! <3

 

Ana Curi