Mientras voy disfrutando a mordiscos un delicioso croissant hecho por un noble panadero francés que madrugó para que yo pudiera acompañar mi cafecito con tan delicioso bocado, pondero lo siguiente:

¿Por que las felicitaciones de año nuevo siempre piden (a no se quien) que este año que viene sea mejor? ¿Mejor que qué? 
Me incomoda un poco la noción de que la vida viene y se nos entregan “paquetes” en forma de años y los vamos abriendo como las figuritas que nos comprábamos de niños y ansiosos abríamos para ver “que nos tocó”.

Nada de eso. La vida no nos pasa, a vida la creamos, la inventamos.

Ayer conversaba con Ralf y le decía que me encantaba hablar de viajes y lugares a sabiendas de que comencé mis viajes hace mucho, mochila al hombro, durmiendo en estaciones de tren, comiendo parada, quedándome en hostales tan baratos y sucios que tenía que lavar la tina antes de meterme.
De cometer errores, por ignorante, y como el exponerme me enseñó tanto. Y así ha sido en la empresa, con las amigas, con la familia y con el matrimonio. ¡Para adelante! Con miedo si, pero no dejando que éste nos detenga.

Este año cumplí 59 y no tengo ni un día para desperdiciar con flojeras, temores o dudas. Análisis es parálisis. 
La manera en que entro a una panadería o deli aquí en Francia y pido algo, pudiera ser una analogía de como he decidido vivir la vida: algo me parece interesante y lo ordeno, lo descubro, si me encanta, ya se que pedir para la próxima, y si no, simplemente aprendo de eso y cuando menos esa elección, ya no la vuelvo a hacer. 
No me ha ido nada mal.Ya aprendí que eso de que “solo hay una oportunidad en la vida”, es una falsedad, la vida te da oportunidades cada amanecer.

¿Que el 2018 sea mejor? ¿Mejor que qué?

*En el 2017 tuve el privilegio de enseñar a 100 alumnos dueños de empresas el método Iniciadores, y con eso poner mi granito de harina para cocinar un mejor país.

*Viajé a Las Vegas en familia y ya con mis hijas de más de 21 años jugamos y apostamos (muy poquito, odio perder dinero así) juntos en una mesa de ruleta. Y nos reímos mucho y fue glorioso.Y brincamos en un concierto al compás de los Back Street Boys, Idolos de la adolescencia de mis bebés.

*Publiqué mi libro, DEPENDE DE TI (Cómo recuperar el entusiasmo por tu vida empresarial) en el marco de una fiesta hermosa rodeada de muchos amigos, aunque no todos, y esto por falta de espacio. Y para mi sorpresa, el libro se está vendiendo muy bien.

*Pude cumplir algo soñado por 25 años; el deseo que me empujó a abrir mi propio negocio tal y como lo relato en mi libro: estuve en NYC sentada en una butaca admirando embelesada a la misma Glenn Close estelarizar la obra Sunset Boulevard, basada en el clásico del cine universal, y una de mis películas favoritas.

*En ese mismo viaje y como evento extraordinario, fui a comprar un boleto para ver HAMILTON, la super famosa y ultra vendida obra de Broadway y … encontré UN boleto para verla esa misma noche. El de la taquilla me dijo “Señora, ahora vaya a comprar un boleto de lotería, porque seguro se la gana”. No lo hice, ya me sentía demasiado rica.

*Fui invitada a dar mi primera Plática TED (Jefes, Líderes y Mentores https://www.youtube.com/watch?v=xZq5DZGKcAM ) en el segundo evento TEDx en Mérida, organizado por dos jóvenes fundadores de la UPP, empresarios y visionarios, de las personas que están cambiando México.

*Reuní a Ricardo y Diego mis compañeros del podcast @Padrecito Empresarial que ya casi llega a su cuarto año de estar en el aire y cada día atrae mas fans. La reunión fue en Berlín, donde se supone que grabaríamos muchos capítulos, pero solo grabamos dos porque nos dedicamos a pasear la ciudad.

*En ese viaje me re encontré con Lulu Valencia, una guapa y valiente mexicana que trabajó con nosotros en Cancun, y luego en Vancouver cuido divinamente de mi hija mayor cuando tenía dos años.

*Fui con mi comadre querida a Montreal a visitar a su ahijada y además, asistimos a dos bodas maravillosas, de Ale Ponce mi gurú gourmet, y de Yanet Toppy mi ex Kuki Kid.

*Regresé a NYC acompañada de un singular y disparejo grupo de 9 desconocidos (yo si los conocía a todos) que se reunieron a viajar para ir a ver a Bette Midler en Hello Dolly, rentando una casa de Airbnb con un solo baño y llevándonos de maravilla a pesar de las predicciones de los que se quedaron en Mérida.

*Recibí la visita de mi hermana Canaria, Carolina, que llegó con su marido Mus desde Tenerife para pasar tres semanas divinas en Merida.

*Pasamos Halloween mis adoradas hermanas y yo escarbando calabazas en Montreal y preparando Mucbilpollo, aprendiendo a movernos en la ciudad y manejando hasta Quebec por nuestra cuenta.

*Nerea la hija que no parí, optó por regresar a trabajar a Kukis by Maru aún cuando tenía generosas ofertas de trabajo en Montreal, y en un año estructuró la Kuki Ü, lanzó el Servicio a Domicilio, Diseño y produjo los nuevos empaques Kuki Jar e hizo que por fin naciera mi pagina web https://marumedina.mx/index.php

*Karla nuestra super capaz Directora General, junto a Ale, Nadia, Ana, Janet, Maye Nidú y todo el equipo de administración y producción, lideró a la compañía a otro año de crecimiento aún cuando les puse una tremenda prueba al tomar una decision que hizo balancear nuestro barco pero que al final salió fortalecido y estable aún cuando tomamos caminos que desde afuera no se veían como razonables.

*Si, continúo con el MEJOR equipo del mundo, y creciendo.

*Mi papá, mi mamá, mi suegro su esposa, mis hermanos, cuñadas, sobrinos gozan de buena salud. Mis amigas, aún lo son. Nos queremos, apoyamos y celebramos.

*El club de Iniciadores crece y se hace mas comprometido cada día.

* Y por si fuera poco, durante 2017 mi marido y yo, soñamos y ahorramos para financiar un sueño de mas de 30 años: pasar la Navidad en un lugar frío tomando Glüwine y comiendo panes ricos con mantequilla y queso. Y aquí estamos en donde Francia se junta y mezcla con Alemania, en la bella región de Alsacia, en familia y disfrutando de la compañía de mis dos hermosas hijas por primera vez en muchas Navidades.

Como comprenderán, pedir que 2018 sea mejor que éste año, se me hace francamente un abuso.

-maru