“…Los días que más necesitaremos de ti, son fines de semana, puentes y vacaciones. ¿No te  importa que el sábado en la noche tus amigas estén en el cine mientras tú tienes harina en la  cara y estás trabajando?…”Me dijo Maru cuando me entrevistó. Le dije que no, que no me importa.

Escuchamos tantas veces esa repetida frase “Las mejores cosas de la vida cuestan”, pero lo que nadie nos dice tan seguido es la siguiente parte a esa frase, que las cosas que más cuestan son  las que al final saben mejor.
Como ir al súper y comprar lo que quieras porque tú pagas o el primer viaje que pudiste pagar solo o las clases para aprender un idioma nuevo sólo porque decidiste expandir tus conocimientos.

Se nos habla mucho sobre el costo de las cosas pero no sobre la satisfacción después del  esfuerzo, y aunque así fuera, ni con 30 palabras alguien podría igualar la descripción de ese sentimiento.

Poder hacer conscientes a tantos jóvenes sea posible, que trabajar mientras estudias -mientras eres joven- no es un “desperdicio de juventud” o un sinónimo de escacez económica  sino que es el mejor entrenamiento para la vida adulta. Ese es el motor que nos mueve y que  ha inspirado la creación del programa “Las 8 Semanas del Kuki Kid”, creando un espacio ideal  para estudiantes que quieren trabajar, aprender y empezar a ganar ya su propio dinero.

Porque, tener harina en la cara los sábados en la noche fue de las mejores decisiones que he  tomado.