Primero que nada, definamos éste término:
Kuki Kid,- s. persona que tiene por oficio ser embajador de la marca Kukis by Maru. Entre sus actividades se encuentra el apapachar a clientes externos e internos, hornear galletas, actuar con generosidad y en todo momento hablar con la verdad.

Ya sabiendo qué es lo que significa, según el diccionario que acabo de crear, podemos hablar un poco más claro.

Frecuentemente recibía ésta pregunta por parte de mis amigos o conocidos: “pero, ¿qué haces en tu  trabajo, no entiendo, cómo que Kuki Kid?” y seguido de ésta pregunta se desencadenaba una serie más:

¿Comes galletas todo el día?
¿Tú cocinas? ¿Sabes hornear?
¿No te hartas de las galletas?

¿TE SABES LA RECETA DE LA GALLETA DE CHOCO CHIP?

Y la verdad, es que cuando tenía 16 años no sabía bien qué responder… si describía las actividades que hacía como Kuki Kid, sonaría aburrido…y de aburrido no tiene nada.

Ahora, 7 años después, al hacerme yo misma ésta pregunta, puedo decir que ser un Kuki Kid es…

  • Aprender a trabajar en equipo, no como en las escuelas lo enseñan, sino como en la vida real se hace.
  • Desarrollar una gran empatía por los demás, no por seguir la “regla de oro” -trata a los demás como  quieras que te traten a ti- porque no a todos les gustará lo mismo que a mí, sino porque eres realmente capaz de ponerte en los zapatos del otro y entender sus circunstancias.
  • ¡Jamás pasar sobre un piso recién trapeado!
  • Ser un excelente anfitrión. Cada uno de nuestros puntos de venta es nuestra casa, y cada uno de nuestros clientes, nuestros invitados. [Secreto: de repente le gano a mi mamá como anfitriona, y eso es decir mucho.]
  • Volverte un gran “hablador en público”. Mis habilidades para pararme en frente de una audiencia de 50  personas y poder hablar sin miedo las desarrollé detrás del mostrador, detrás de una preciosa vitrina llena de galletas y con un mandil puesto.
  • Pero sobre todo, ser Kuki Kid es ser un mexicano de cambio. Es tener y compartir con la empresa ese deseo de mejorar nuestro país, una galleta a la vez.

 

Para mí, eso es ser un Kuki Kid, y sí, sí horneo, sí como Galletas, pero no, jamás me hartaría de comerlas.

-Nerea Torres